074 Disfrutar y vacacionar

Un fin de semana largo decidí tomar tres días de vacaciones. Al principio del viaje pensé que eran muy pocos días para disfrutar y vacacionar, pero una vez estando frente al mar tuve tiempo de reflexionar y pensé, creo que esto es una gran experiencia. La verdad salir de la ciudad donde uno vive y se desenvuelve día a día es algo grandioso, cambiar de aire y despejarse es muy bueno.

El ajetreo y rutina diaria nos envuelve en situaciones que pensamos que jamás podrán cambiar, a veces vemos todo caótico y sin salida, pero cuando tienes la oportunidad de despejar la mente de pronto las soluciones llegan como bálsamo curativo, encontramos respuestas y lo que parecía inmenso ahora se mira tan pequeño y sencillo.

Mirando uno de los árboles gigantescos que estaban en el lugar de vacaciones comprendí que al igual como yo me veía pequeño ante ese árbol, tal cual era la perspectiva que tenían mis situaciones o problemas actuales. Es grandioso como todo al verse de un ángulo distinto cambia por completo la percepción del mismo.

Cuando encontré las respuestas y estaba en mi camino de regreso fue donde comprendí la belleza del milagro cotidiano que estaba viviendo y la conclusión fue que nada es tan maravilloso como saber que tienes un hogar al cual regresar, el estar de vuelta, retornar a tus cosas, a tu gente, a tu espacio es algo que se recibe como una bendición.

Incluso cuando tengamos situaciones y a veces queremos salir corriendo de ellas pero saber que tienes ese lugar al cual regresar, o sea, tu hogar. Te da una sensación de seguridad, fortaleza y de mucho entusiasmo ya que a pesar de todo lo que suceda, el regresar a eso que consideras tuyo aunque sea temporal te da la emoción de seguir adelante y avanzar con enfoque y decisión.

Uno reconoce tan poco qué tanto apego tiene a su lugar hasta que deja de tenerlo, es muy bueno salir a conocer y explorar porque así aprendemos a verdaderamente valorar lo que con esfuerzo hemos podido alcanzar.

Facebook Comentarios