075 Sueños con fecha

Platicando con un amigo me decía que quería cerrar su negocio con el cual ya tenía 30 años trabajándolo. Me comentaba que su empresa era buena pero deseaba cambiarse de ciudad y que incluso hasta tenía un terreno comprado en un lugar cerca del mar. Lo cual le parecía muy agradable para sus sueños de retiro anticipado. Aunque él se consideraba joven aún, deseaba retirarse del giro al cual se había dedicado tantos años y experimentar en otros lugares con otras actividades.

Me indicó que un lugar perfecto para su retiro era precisamente el que había elegido, con mar y una vida tranquila. Mientras me platicaba de sus planes al corto plazo me dijo que aún le faltaba definir a qué se dedicaría allá pero por lo menos ya tenía el terreno comprado en un lugar que había elegido para ese fin.

Me dio mucho gusto que tuviera tan claro el objetivo de cambiarse de ciudad y le pregunté, ¿cuándo te vas? Me respondió, la verdad eso todavía me hace falta definirlo. Tengo muchas cosas por resolver aquí primero y ya que lo haya resuelto entonces me enfocaré en ello, pero no te preocupes, algún día lo haré.

De pronto toda la emoción que me dio al saber que ya tenía un plan estructurado y casi una vida hecha en otra ciudad se esfumó y le pregunté, ¿en verdad lo harás? ¿Crees que si lo piensas solamente se dará? Claro, se apuró a responder. La verdad es que a diferencia de cuando era muy joven, me preocupaba la parte económica, ahora que la tengo resuelta, ¿por qué habría de preocuparme por planear y resolver todo de una vez cuando tendré mucho tiempo para ello?

Entiendo que la parte económica ya no sea crítica para ti, le repondí y continué, pero me suena a ese tipo de cosas que en algún momento de nuestra vida decimos, tal como cuando nos encontramos a algún amigo en un supermercado o evento, nos da mucho gusto verlo y nos despedimos diciendo, nos vemos o nos hablamos luego, ¿te ha pasado? Me responde que en muchas ocasiones, y continúo, ¿cuándo ves a ese amigo o amiga de nuevo?, nunca, fue su respuesta contundente.

¿Me explico correctamente con ello? Le respondo y sigo. Cuando le decimos a un amigo que lo veremos “algún día” y nunca llega ese postergado día, así hacemos con los sueños o planes que los transferimos a ese “algún día”. Si a nuestras metas les falta la fecha lo más probable es que sean irrealizables.

Sin querer imponer algo al respecto, considero que aunque no tengamos prisa por alcanzar un sueño, lo cual es lo deseable. Es muy importante determinar las fechas compromiso contigo mismo y tu sueño. Cuando haces esto surge el milagro cotidiano, que te indica que de seguir con el “algún día” ese día tan ansiado tal vez jamás llegue o cuando llegue probablemente sea demasiado tarde sólo porque evitamos ponerle una fecha específica.

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