275 El éxito no requiere justificación

Aunque uno de mis propósitos es disminuir el uso del NO, esta frase sin el “no” parece perder su fuerza. El éxito no requiere justificación ya que el éxito en verdad es una condición solitaria, nadie requiere justificarse por ser exitoso. Nadie ofrece explicaciones porque le fue bien en la vida, al contrario del fracaso el cual requiere un sin fin de explicaciones y defensas para indicar el porqué se hizo tal cosa. Si en tu vida te acostumbras al éxito y a lograr tus propósitos, dejarás muy pronto de justificarte por un pobre desempeño.

Analízalo de esta forma ¿Cuántas veces en tu vida te has quejado de algo? ¿Cuántas veces es por algo positivo? Cuando has triunfado en algo, ¿has necesitado explicarlo? ¿Has tenido que justificar los motivos del porqué obtuviste tal o cual lugar privilegiado en tu empresa? Muy al contrario sucede cuando por “ciertas” circunstancias dejamos de hacerlo, ahí sí, sacamos toda nuestra artillería para contra atacar por ese error que cometimos, buscamos encontrar las mejores razones para indicar porqué nos fue mal.

Tu y yo nos hemos visto en situaciones donde queremos indicar el porqué nos fue tan mal, buscamos que los demás entiendan nuestra situación, que vean que en realidad no somos tan malos sino que verdaderamente otros fueron los que hicieron cosas para que nosotros fracasáramos, otros nos pusieron zancadillas y por lógica, caímos. A veces, nuestras explicaciones son tan inverosímiles pero aun así buscamos esa consideración por parte de los demás. Incluso así, considera ¿Cómo miras a esas personas que solo se justifican? ¿Cómo te ves tu haciendo eso?.

He trabajado con personas que cuando se les dificulta resolver algo inventan una enfermedad alegando que por eso dejaron las cosas a medias. Considero que la primera vez que lo hacen es algo entendible, pero cuando es un comportamiento repetido todos sabemos que es una muy mala excusa y después de eso, evitamos otorgarles actividades que involucren responsabilidad. Tal vez en el fondo es lo que buscan, y desde esa óptica está bien, solo que tiene un precio muy alto, el huir de una responsabilidad acarrea un decremento en su potencial y credibilidad, lo cual es difícil de reponer.

Mejor, recuerda aquellas veces donde has triunfado, donde has obtenido esa presea tan anhelada ya sea en tu trabajo o vida personal, es probable que a todo el mundo se la quieras enseñar y eso es bueno, pero de ninguna manera has buscado justificar el haberla obtenido, al contrario, sabes que es el resultado del fruto de tu trabajo y cuando tienes oportunidad hasta lo presumes un poco lo cual es muy válido. Por consiguiente entiendes perfectamente que el éxito no requiere justificación y sabiendo esto es complicado volver a lo anterior.

Por lo tanto, esfuérzate por siempre lograr lo que te propones, enfocarte en el cumplimiento de tus actividades y metas, las justificaciones salen sobrando todo el tiempo y en realidad ni tu mismo las quieres cuando alguien te falla, entonces, ¿para qué acostumbrarte a ellas? Mejor enfrenta tus responsabilidades, hazte cargo y como luego dicen, “a darle”. Lo mejor que puedes hacer es enfrentar las cosas, y si se te complica, pide ayuda.

Hay muchas formas de resolver todas esas situaciones, busca que tus hábitos sean exitosos en vez de defectuosos. Si se te hace difícil concluir, busca la forma, de seguro tendrás muchas opciones que por estar tan ofuscado entre tanta actividad ni te detienes a pensar, pero si te detienes un poco podrás encontrar formas, tales como, delegar, subcontratar, enfocarte, pedir ayuda, en fin, la mayor parte de las veces nos ahogamos en un vaso de agua porque queremos hacer todo solos, recuerda, pide y se te dará.

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