329 ¿Negocias o regateas?

Estaba viendo una serie de TV donde uno de los personajes principales causaba mucho daño a unas personas y cuando le preguntaban porqué lo hacía respondía con extrema soberbia que porque así lo deseaba, eso a cualquiera lo llena de ira y desea que el malvado personaje caiga en manos de la justicia o que alguien le haga ver su suerte, pero, ¿qué pasa cuando nosotros llenos de soberbia hacemos cosas similares?

Por ejemplo, hoy mientras esperaba en una tienda de muebles, un señor que estaba siendo atendido trataba muy mal a la encargada del negocio, ella se esmeraba por entender las necesidades del señor y le ofrecía la mercancía de la tienda, sin embargo, la persona deseaba un descuento a como diera lugar, ella le insistía que eso sobrepasaba su autoridad y le era imposible hacer tal cosa, pero éste insistía.

A cada negativa, el señor se empeñaba en usar tácticas que considero sucias, tales como, el chantaje, diciéndole que él había solicitado información y requiriendo que le regresaran la llamada, como ellos habían hecho caso omiso debían compensarlo y que le dieran un mejor precio, que ya había comprado una vez, por tal motivo era lógico que intentaran mantenerlo como cliente.

En cada “ataque” intentaba hacer sentir mal a la persona encargada para obtener un descuento a como diera lugar, la encargada le respondía que ella poco podía hacer, e insistía en que ella era solo una empleada, le comentaba que le preguntaría al dueño, pero el señor insistentemente le decía que no le importaba a quien viera sino que le bajara el precio, ya que la cantidad que él pagaría por ese artículo sería menor, e insistía alegando que lo trataran bien, que era un buen cliente, etc.

Este tipo de situaciones las veo comúnmente, las personas que regatean se dicen ser “muy buenos negociadores”, considero que el regatear nada tiene que ver con el negociar ya que se tiene un gusto perverso en rebajar el precio a las cosas y al lograrlo considerar que se obtuvo un gran beneficio. ¿Te suena familiar? ¿Te sigue cayendo mal el villano de la serie de TV o te identificas? Es fácil ver lo malo en otros pero cuando me ponen frente a un espejo probablemente diré que ese reflejo le corresponde a otro, y tú ¿Negocias o regateas?

En la serie de TV la persona que hace todo el daño al pasar los años se siente muy mal y dice arrepentido, ¿qué hice…?. Evita sentirte mal por la soberbia que pueda emerger de ti, considera que cada acción que haces en esta vida tiene una reacción. ¿Para qué recriminarte en el futuro cosas que en el presente puedes hacer mejor? ¿Te ha pasado? Hacer cosas que estás completamente seguro de que son correctas, incluso que comentas con alguien más y te da la razón, te dicen, eso es lo correcto, pero algo dentro de ti queda poco convencido de ello, y al pasar de los días, meses o años cambian su forma.

Cuando suceden estas cosas te das de que cuenta eso que sentiste dentro de ti era correcto, pero te dejaste llevar, porque en tu corazón lo sabías, siempre lo supiste pero con tanta sorberbia en ti te impedía ver tus verdaderos sentimientos. Te lo dice alguien que ha llorado mucho por las imprudencias que ha cometido en su vida, que se ha recriminado hasta el cansancio por haber hecho tal o cual cosa, haberle dicho esas palabras tan hirientes a alguien, haber tratado mal a ese amigo o amiga que tanto quería.

Situaciones similares ocurren en nuestra vida cuando intentamos usar chantajes con las personas. Considero que el regatear es una forma sucia de conseguir algo, ya que si se tiene un precio establecido la persona tiene la posibilidad de adquirirlo o dejarlo pasar. Gracias a Dios vivimos en una cultura donde existen muchos lugares y muchos precios. En lo personal el regateo se me hace algo sucio e indigno de las personas ya que se entra en una situación ganar-perder, se crea un ambiente de “me lo fregué”, “soy el mejor” y creo que eso es temporal ya que tarde o temprano se pagará el precio por ello.

Sin embargo, si negocias con una persona, se pueden lograr cosas sorprendentes. La historia de la persona que deseaba su descuento a toda costa concluyó con que el dueño le dijo llévatelo entonces, la persona se sintió feliz por haber logrado un gran descuento, una vez que se retiró, el dueño dio instrucciones de que le enviaran el mueble que estaba en tal lugar, uno que en apariencia era el mismo pero con algunos desperfectos, esto debido a que siempre buscamos compensar nuestras pérdidas, la persona cree que gana pero en realidad le dan algo del mismo valor que tanto solicitó.

Cuando llega mi turno, le digo a la persona que ando buscando unas sillas económicas, que mi presupuesto es tanto, la persona me dice, mira, tengo éstas en tanto precio, pero como ya has venido en varias ocasiones te las dejaré en tanto y si me compras 4 o más te dejo este otro precio con descuento. Feliz acepté el trato y en ese momento me llevé mis sillas a un gran precio, sin regatear y entablando una conversación simple y amable.

En retrospectiva lo miro y pido sabiduría para poder reconocer en cada momento la mejor forma de actuar, que mi andar esté motivado por cosas que ayuden a los demás, a ser mejor persona y apoyar a los demás a lograr lo que desean sin dañar a nadie, considero también que una de las razones por las que escribo milagros cotidianos es para compensar eso que ha estado mal en el pasado, mejorar mi presente y estar preparado para el futuro para enfrentar mis retos con sabiduría. Gracias por leer, comentar y acompañarme en este viaje.

Facebook Comentarios