358 Noche buena

Deseo que tengas un día sorprendente este 24 de diciembre y que en tu corazón encuentres todas esas respuestas que has estado esperando desde hace mucho tiempo, que el amor forme una burbuja a tu alrededor y que puedas contagiar a todos con los que te encuentres mediante un saludo, una sonrisa, un abrazo o un sencillo pero significativo: Feliz Navidad.

Este es un día para reflexionar porque para muchos tiene un significado espiritual ya que celebramos el nacimiento de una de las figuras más emblemáticas de todos los tiempos, Jesús. Entonces, para muchos es un tiempo para la introspección sobre lo que hemos logrado y hemos dejado de hacer, considero que es una excelente oportunidad para vernos en ese espejo maravilloso que es Jesús y decir, si, este año me he parecido un poco a él, ¿cuánto me hace falta para poder ser tan grandioso así?, esto debido a que todos podemos aspirar a lo grande ya que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios.

Es un día para celebrar porque estamos vivos, porque otra Navidad más podemos reunirnos con nuestro familiares, amigos y todas esas personas que son importantes para nosotros, nos deseamos felicidad, amor y todos los buenos deseos que en esta época tan especial podemos otorgar a los demás, tanto cercanos como lejanos.

Es un día para dar, cada quien tiene su forma específica de hacerlo, pero nunca olvidaré cuando fui a la casa hogar de ancianos y la directora del lugar me dijo, yo sé que ustedes quieren traer regalos y demostrar a nuestros abuelos su cariño y afecto de esa manera, está bien y se agradece, pero la verdad es que ellos prefieren que les dediquen una hora de su tiempo a cualquier regalo que puedan traer.

Me quedé muy pensativo sobre ello y creo que es lo correcto, cuando somos jóvenes deseamos regalos finos, relojes, autos, joyería, lociones y demás cosas que nos ayudan a vernos mejor, finalmente todo eso lo hacemos porque deseamos ser aceptados por los demás, y el resultado de ello es estar cerca de las personas, cuando vamos envejeciendo esos regalos dejan de tener el impacto inicial porque ahora podemos tenerlos, pero conseguir un beso sincero, una abrazo reconfortante pareciera una labor titánica.

Hace muchos años surgió una campaña que decía “compre afecto, no lo compre” recuerdo que cuando era adolescente mis amigos y yo llegábamos a una fiesta sin regalo nos burlábamos mucho diciendo, es que estoy dando afecto, aplicaba también a las Navidades, como una forma de justificar que no se comprara un regalo costoso a alguien, ahora después de muchos años pienso que prefiero una hora sincera con un amigo o amiga que cualquier regalo que me quiera o pueda comprar.

Con el tiempo he entendido que lo más valioso que alguien me puede dar es su tiempo, prefiero que me dediquen una o varias horas de su tiempo para conversar del tema que sea, pero esa proximidad es mucho mejor que cualquier regalo que pueda recibir, el compartir tu espacio con alguien a quien consideres cercano es mucho más valioso que el afecto que puedas “comprar” al otorgar un presente, por fin entendí el misterio dentro de las palabras “regale afecto, no lo compre”.

Las personas estamos tan acostumbradas a comprar todo que también el afecto queremos comprarlo, pero hoy, precisamente hoy, es un momento muy especial para regalarlo de todo corazón, para otorgar a tus seres queridos y a todas las personas que se crucen por tu camino lo más valioso que tienes, tu tiempo y espacio, tu ser, si lo comienzas a hacer a partir desde hoy te resultará muy sencillo porque todos estaremos en la misma frecuencia, el dar es parte esencial de esta celebración. El día de hoy, regálate a ti mismo a los demás, estoy convencido que ellos y tú notarán la diferencia. Feliz Noche Buena y Feliz Navidad.

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